La moringa olífera es un árbol originario del nordeste de la India. Se le encuentra diseminado en muchas regiones, pero en Centroamérica fue introducido en el año 1920. En nuestro país hay muchas plantas, sobre todo en la zona de Concepción. Es de fácil crecimiento; la semilla y el follaje pueden ser utilizados en la nutrición humana y animal con excelentes resultados. El aceite obtenido de esta planta tiene mucho valor comercial.
Dr. P. M. Gibert
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Una de las nuevas alternativas que tiene el pequeño productor es el cultivo de la moringa, planta que se adapta muy bien a los suelos pobres, y puede ser utilizada en forma integral, tanto para el consumo humano como animal.
Gracias a la colaboración de la ingeniera ambiental Natalia Maíz y del ingeniero Miguel Alonso, he podido realizar algunos ensayos de este cultivo, sembrando en macetas las semillas enteras sin descascarar, teniendo una germinación a los diez días después de la siembra en macetones de experimentación.
Haciendo una comparación entre las semillas africanas y nacionales, no hemos notado diferencias significativas entre unas y otras. Los trabajos realizados por la señora Maíz nos permitieron ver que la densidad del cultivo dependerá del destino final que se le dé a la planta.
Dentro de los trabajos revisados, he visto que una de las maneras más comunes de realizar la propagación de esta planta es la siembra directa en el terreno donde se va a cultivar, ya sea destinada para el corte de forraje, para el cultivo de las semillas o el corte de sus ramas para la alimentación humana o animal.
El peso promedio de cada semilla es importante de tener en cuenta para el momento de la compra y la planificación de la siembra. Una semilla pesa en promedio unos 0,35 gramos, con lo cual se puede calcular la cantidad de semillas por kilo y tener en cuenta que la viabilidad es muy grande, ya que tiene un 99% del poder germinativo con alta vigorosidad.
La moringa se adapta bien al clima subtropical. Una vez arraigada la planta, la raíz es gruesa y la planta queda bien afirmada. Se puede desarrollar, de acuerdo a los informes técnicos revisados, desde suelos que tienen una variación de pH entre 4.5 y 8, aunque su mejor comportamiento se obtiene en suelos neutros o alcalinos; no le gustan el encharcamiento y los suelos arenosos.
Este es un árbol de crecimiento rápido y produce follaje que puede ser cortado después de los 50 días, con buen contenido proteico. Si se deja crecer la planta, en el primer año se puede desarrollar varios metros, hasta tres o incluso cinco, en condiciones ideales de cultivo. Es resistente a la sequía, aunque con tendencia a perder las hojas en periodos de escasez de agua y responde muy bien cuando se le realiza algún riego esporádico de compensación para evitar la caída masiva de las hojas. En crecimiento pleno, puede llegar a más de 10 metros de altura y el tronco puede alcanzar un diámetro de 30 cm muy bien soportado por las raíces fuertes y profundas. Puede tener una vida útil de 20 años.
La moringa produce semillas casi todo el año; según los reportes, pueden producir de 15.000 a 25.000 semillas por año.
Las flores blancas aparecen en racimos; son muy visitadas por las abejas por el abundante néctar que producen.
Esta planta se puede aprovechar en forma integral, y es por ello que tiene una importancia significativa en la alimentación humana y animal. Es otra alternativa de diversificación para los pequeños productores, sobre todo, aquellos que necesitan tener una disponibilidad de un banco de proteínas alternativo y barato.
Los trabajos reportados por diferentes científicos nos permiten conocer que toda la planta es comestible: las hojas, las flores, las semillas, las chauchas frescas y las raíces son muy nutritivas por su contenido en minerales, vitaminas y, principalmente, proteínas de alto valor biológico. Según los trabajos realizados por la FAO, las hojas aportan 27% de proteínas, más calcio que la leche, más potasio que la banana, más vitamina A que las zanahorias y más vitamina C que los cítricos.
Las semillas tienen un 40% de aceite de muy buena calidad, tanto que lo comparan con el aceite de oliva. Por ello, les otorga una oportunidad más a los productores de darle un valor agregado al cultivo de esta planta, no sólo por su potencial comercial, sino fundamentalmente por su aporte nutricional de fácil acceso para personas y animales.
Tenemos pocos materiales técnicos realizados en nuestro medio, pero con el correr de los años, podremos ir incorporando a la diversificación de los pequeños productores la moringa, como una alternativa de cultivo en los suelos pobres, acompañando su desarrollo con otras plantas como la jatropha, que se va imponiendo paulatinamente en nuestro medio.
Con la mandioca, la moringa y la jatropha, tenemos cómo enfrentar los meses en los que la falta de agua hace crítica la situación en el campo; las dos primeras se complementan nutricionalmente, la mandioca aportando energía y la moringa proteínas, minerales y vitaminas. La jatropha, para producir biocombustible y mejorar el suelo.
La moringa tiene otra gran aplicación: el poder purificador del agua, que es de mucha importancia, sobre todo en los lugares donde se usa agua estancada para el consumo. Las semillas, aún después de haberle extraído el aceite sirven como “floculantes”, es decir, precipitan los agentes flotantes y ayuda a potabilizar el agua.
Como podemos apreciar, es una nueva planta que podemos estudiar y promocionar su propagación, ya que existen algunas zonas de nuestro país donde abundan en forma silvestre.
La educación es la base del desarrollo de los pueblos.
Consumiendo lo que el Paraguay produce, y produciendo lo que el Paraguay y el mundo necesitan, estaremos colaborando con la grandeza de nuestro país.
