DIA DE LA LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACION Y LA SEQUIA
Riesgo de la degradación de los suelos
La Asamblea General de Naciones Unidas designó, en 1994, el 17 de junio como “Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía”. Este día marca el aniversario de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.
En el Paraguay, los suelos son fértiles en el Chaco y de mediana a gran fertilidad en la Región Oriental. Por la mayor precipitación en la Región Oriental la aptitud es predominantemente agrícola, mientras que en el Chaco es pastoril. Sin embargo, en ambas zonas se dan los riesgos de degradación de suelos.
Fuente: ATLAS Ambiental del Paraguay - Secretaría del Ambiente (SEAM)
Sin tener en cuenta lo que el hombre puede hacer en detrimento de los suelos, se puede hablar entonces de la erosión hídrica, la cual se observa principalmente en el Chaco Húmedo y en algunos departamentos de la Región Oriental.
Esta acción ocurre cuando el agua lava y arrastra la capa superficial del suelo, generalmente valiosa para las plantas por su riqueza en nutrientes. En casos extremos pueden ocurrir en forma localizada deslizamientos de la tierra, formación de zanjones (cárcavas) y la acumulación de bancos de arena, como así también la destrucción de los barrancos en arroyos y ríos.
La erosión eólica se observa en algunas partes del Chaco Seco. Se da cuando el suelo es removido por acción del viento. El relieve plano y la deforestación facilitan la incidencia del viento sobre los suelos. Estos pueden ser particularmente vulnerables cuando arenosos y muy polvorientos. En algunos casos se forman médanos.
DEGRADACION FISICA Y QUIMICA
Este tipo de degradación se observa preferentemente en los suelos de la Región Oriental. La agricultura intensiva, como por ejemplo de la soja, no permite la recuperación natural de los mismos, causando un rápido empobrecimiento.
Se podría evitar, quizás, dando mayor importancia y valor a las buenas prácticas de cultivo, que consisten principalmente en mantener parcialmente la vegetación natural, con sus ciclos de vida, usar periodos de barbecho con uso ganadero y aplicar abonos naturales como bosta y malezas.
LA MANO DEL HOMBRE
Es importante destacar que los pueblos indígenas y campesinos utilizan hasta hoy en día una forma particular de agricultura, llamada tala y roce, que consiste en tumbar y quemar pequeñas áreas de bosque para luego sembrar. Después de algunos años, agotado el suelo, queman y rozan una nueva área abandonada, el suelo se recupera naturalmente al ser invadido nuevamente por el bosque.
No ocurre lo mismo cuando la actividad es de tala, los incendios y la agricultura son demasiado intensas y en grandes extensiones. Causa entonces de la degradación del ecosistema, afectando especialmente la vegetación y los suelos. Las grandes áreas casi desprovistas de vegetación natural son muy inhóspitas para el hombre.